10 de abril de 2014

¿Devolvería Ud. su dividendo petrolero?

Desde que reventó el pozo Zumaque I, julio de 1914, hace pronto 100 años, quienes lo agarran, nos aseguran que "el petróleo es nuestro".
Supóngase que estuviese recibiendo mensualmente su cuota parte de las resultas petroleras. ¿La devolvería? ¿No? Pues de hecho, para los fines prácticos, eso es lo que todos nosotros venimos haciendo.
Supóngase que el cheque fuese por 200 dólares mensuales. Pues en bolívares, a tasa Sicad II de ¿Bs.50/US$? ese cheque representaría 10.000 bolívares mensuales, 120.000 bolívares anuales, ¿cuánto gana una maestra de primaria?
Lo último con lo que yo quisiera ilusionar a alguien, es que con esos 200 dólares mensuales les alcanzaría para resolver sus vidas, de manera decente. ¡No! ¡Ni remotamente!
Pero sí les garantizo que quitándole 6.000 millones de dólares mensuales al gobierno, significa quitarle los recursos con los cuales abierta o subrepticiamente nos reprime... así sea solo colocándonos franelitas rojas o blancas o verdes, para que vitoreemos sus papaupas.
En la semana me hicieron llegar un artículo escrito por Juan Fernández, uno de la anterior Pdvsa, titulado "¿Sirve algo decir; tenemos petróleo para 300 años?". El fondo de la pregunta es que si no somos capaces de extraerlo y venderlo, de poco nos sirve... y por supuesto con ello desea implicar que de haber permanecidos en Pdvsa los meritorios, la extracción hubiese sido inmensamente mayor que la actual. Lo creo. ¿Y qué?
Mi respuesta: ¡Claro que nos sirve para mucho! Ante nada como un gran recordatorio de que si nos descuidamos, y no reclamamos directamente para nosotros los proventos netos de la extracción del petróleo, seguiremos pisoteados por los caciques de la petrocracia, por otros 300 años.
Por Dios... imagínense lo que estaría pasando si actualmente Pdvsa extrajese y vendiese 5 millones de barriles de petróleo diarios. 
Igual me enviaron un artículo escrito por Pedro L. Rodríguez, del IESA, titulado "La siembra ciudadana como salida al rentismo". Por cuanto en mi blog reúno todos mis artículos sobre el tema de la distribución de las resultas petroleras bajo el termino de "siembra ciudadana", me entusiasmé.
No obstante su autor, junto a Luis Roberto Rodríguez, también del IESA, proponen un "Fondo Patrimonial de los Venezolanos", y con eso no estoy de acuerdo. La crisis actual nos brinda una oportunidad única para arrancarle de cuajo al estado el poder del petróleo para así lograr la verdadera independencia de los venezolanos.
Con la experiencia de haber sido el primer gerente de diversificación del Fondo de Inversiones creado en 1974, les aseguro que un Fondo Patrimonial no funcionaría. Solo significaría una piñata bajo la cual, tarde o temprano, se situarían los de la tribu quítate-tu-pa-ponerme-yos, para gritar el "dele dele". Apuéstenlo.
¿Que los noruegos lo hacen? Dejemos una cosa bien clara, el Estado noruego recibe por los impuestos al consumo de la gasolina mucho más de lo que recibe su país entero por la venta de petróleo. Si quieren, después de vender la gasolina en Venezuela a su precio internacional, colóquenle unos impuestos para alimentar un Fondo Patrimonial.
Si bien es verdad que nosotros los venezolanos no somos noruegos, pues muchísimo menos lo son nuestros gobernantes. Ojo, los noruegos pueden terminar siendo venezolanos.
PS. ¡Amarrémonos al mástil! Por mucho que nos guste un líder en Venezuela, no creamos su canto de sirena: que puede administrar las resultas petroleras mejor que los ciudadanos.

27 de marzo de 2014

Quitémosles el whisky a los músicos

El problema no es tanto que "Los Maduro's Bolivarian Boys... and Girls" sea una banda mala, y vaya que sí lo es, sino el hecho que por ellos controlar el inventario del whisky, siempre conseguirán borrachitos quienes apoyen que sigan tocando... demasiado más allá del Alma Llanera.
En Washington un moderador preguntó sobre cómo "El Imperio" podría ayudar a la oposición. Mi respuesta, la de siempre, es más que el imperio ayudando a los venezolanos, se trata de los venezolanos ayudando a los ciudadanos del imperio, recordándoles, con lo que está pasando, sobre lo malévolo de concentrar demasiado poder en el gobierno. Que piensen ellos en como estarían si su gobierno, Barack Obama o Abraham Lincoln, controlase el 98% de todas las exportaciones actuales de su país.
Hace unos años, cuando el imperio invadió a Irak, pudo haber ayudado muchísimo, si hubiese empujado más una idea que rodaba por ahí, la de hacerle llegar los ingresos petroleros directamente a los ciudadanos iraquíes. Eso sí hubiese servido como un ejemplo a seguir por los venezolanos, pero no se dio. En este momento, o nosotros los ciudadanos reclamamos nuestras resultas petroleras a la fuerza, o tales resultas seguirán financiando de por siempre la excesiva permanencia de los músicos... algo que los vuelve insoportables, hasta cuando son buenos como los de Billo.
Un ejemplo de lo que pasa cuando los músicos se pasan, lo dio esta semana la embajadora de Venezuela en la OEA, Carmen Luisa Velásquez de Visbal. Se votaba sobre si darle un carácter público o privado a las protestas en contra de la violencia del gobierno, que en nombre de más del 50% del país, presentaría María Corina Machado. Pues a la embajadora no se le ocurrió otra cosa que, sin mostrar el mínimo respeto por quienes votaron apoyándola, bromear con un "Con toda transparencia... privado". Como entenderán aquello, en términos diplomáticos, fue algo como los golpes de casco asestadas por una Guardia Nacional Bolivariana a una venezolana indefensa.
Por cierto, de los 21 borrachitos que en la OEA prefirieron seguir bebiendo whisky venezolano, recordemos que 10 de estos tienen poblaciones menores a la del Táchira.
Además, como que el whisky debe haber estado adulterado, pues de otra manera no se explica que una diplomacia tan afamada como la de Brasil... haya caído en lo del "circo".
En cuanto al pobre Insulza, con excusarse por todos los costados con que él, en la OEA, no decide nada de nada, confiesa quedarse sólo por el whisky.
PS: OEA tweets:
#SOSVzla Qué bolsas Chaderton y Maduro... ni soñándolo le podría haber salido mejor a María Corina Machado en la OEA. ¡Viva Venezuela!
#SOSVzla María Corina lo logró en OEA: El insulto Brasil, los 22 votos "privado" y el "con transparencia total", lo dijo todo por Venezuela
#Ecuador Ecuatoriano tú país se vendió ayer en la OEA a Venezuela ¿Cómo te sentiste? ¿Orgulloso, humillado? Lo pregunta un amigo venezolano
Ud. Imperial Diosdado Cabello, explíquele hoy lo de la diputada desbancada, por querer hablar en la OEA, a los 21 que ahí votaron "privado"
Uds. los del voto "privado" en la OEA. ¿Sostienen que no hay, o es que aprueban que haya, violaciones a los derechos humanos en Venezuela?
Uds. los del voto "privado" en la OEA, he aquí una interesante ventana al alma de ese resentido social que es Roy Chadertonhttp://bit.ly/1ptJS3z
@CNNEE El controlar el 98% de las exportaciones de un país, como Maduro en Venezuela, sería el sueño mojado de un fascista como Mussolini.

13 de marzo de 2014

La Revolución Chávez engañó a los pobres

Y antes que los chavistas dejen de leer esto, permítame indicarles que con el título no quiero implicar que Hugo Chávez, como persona, haya engañado en todo a los pobres, puesto que en mucho, denlo por seguro, igualmente él fue engañado por algunos de sus más entregados seguidores.
Así que permítame argumentarles lo del gran engaño.
Si hay algo con lo que la Revolución Chávez se congratula, es que ante nada obra a favor de los pobres... y hay que ver como se da golpes de pecho con reportes donde un coeficiente Gini demuestra que se redujeron las desigualdades en Venezuela. Pues eso es falso... a menos que se acepte el argumento de que eso se logró empobreciendo a muchísimos de los que tenían algo más.
Pero ese coeficiente Gini ya de por sí contiene falsedades. Sólo como ejemplo sus cálculos, por razones "metodológicas", no incluyen los ingresos de quienes se hicieron ricos por vía de corrupción y desviación de fondos, como boliburgueses y dueños de empresas de maletín. 
E igualmente les puedo argumentar lo del gran engaño de manera aún más contundente.
Imagínense que no se hubiere regalado dólares o comprado servicios a precios inflados a otros países.
Imagínense que no se hubiere regalado la gasolina en Venezuela y se hubiese vendido a su precio internacional.
Imagínense que no se hubiere vendido dólares-ganga a quienes viajasen al exterior
Imagínense que no se hubiere vendido dólares-ganga para las importaciones; esas que ante nada benefician a importadores criminales, mediante sobre facturación, o a importadores de buena fe, facilitando generosos márgenes de comercialización... y que al final solo entregan una mínima porción de beneficios a esa población la cual, por pobre, consume mucho menos de las importaciones.
E imagínense que en su lugar esos recursos hubieren sido repartidos por igual, en efectivo, entre todos los venezolanos.
De haber sido tal el caso, les aseguro que el coeficiente Gini hubiese evidenciado una disminución de las desigualdades en Venezuela inmensamente mayor, mucho más real, y de seguro más sostenible.
Así que pobres de Venezuela, así como ustedes de clase media en vías de ser pobres de Venezuela, exijan su cuota parte de las resultas petroleras, en efectivo, en dólares.
Y por favor, les ruego, no sigan tragándose ese cuento de que algunos expertos, del lado que provengan, por bello que les hablen, sepan mejor que ustedes el qué hacer con unas resultas petroleras que puede representarle 150-250 dólares mensuales a cada uno de ustedes.
PS. Al leer sobre unos esfuerzos del gobierno por endeudar aún más al país, les pido a los estudiantes: Ustedes, quienes serían los más seguros futuros paganinis, declaren que unas deudas adquiridas, sólo para postergar unas muy necesarias rectificaciones, son "odiosas"; y anuncien que por lo tanto no tienen la más mínima intención de sacrificarse pagándolas.
PS. Reflexiones durante la entrevista de Amanpour a Maduro:
¿Cómo se le puede pedir respeto a otro país cuando uno irrespeta a sus propios compatriotas?
¿Cómo se puede pedir un mundo multipolar al mismo tiempo que se exige un país unipolar?
¿Cómo puede un gobierno que maneja el 98% de todas las exportaciones del país, hacerse tan el inocente de sus problemas?
¿Cómo se puede decir dormir como un bebé y despertarse con tamañas ojeras?
¿Cree Maduro que Chávez diría dormir feliz cuando tanta infelicidad abunda?
Algunos países tienen gobiernos que lavan cerebros, Venezuela tiene uno con el cerebro lavado
@PerKurowski

6 de marzo de 2014

¿Qué queremos? ¡Nuestro dinero! ¿Cuándo? ¡Ya!

Si le preguntas a los líderes de un lado qué piensan hacer, prometen mucho sobre educación, vivienda, salud, economía diversificada, y similares; y si le preguntas al otro lado qué piensan ellos, igual prometen mucho sobre educación, vivienda, salud, economía diversificada, y similares. ¡Vaya diferencias!
El problema es que todos nuestros políticos parten del principio de ellos administrar nuestras resultas petroleras, para nuestro bien. En ningún momento se les pasa por la cabeza diluir ese tan sabroso poder de gobierno, entregando las resultas petroleras a los ciudadanos, para así nosotros decidir cómo sembrarlas.
Es natural si le preguntas a un comunista si le parece bien que el Estado reciba el 98% de todas las exportaciones del país, que con toda sinceridad te responda... "Sí y que le ponga la mano al otro 2% también".
Pero no es natural que cuando le haces la misma pregunta a quienes defienden los mercados libres y las empresas privadas, estos se hagan los locos, y solo nos ofrezcan un penoso silencio en respuesta.
Si hay algo que me molesta con una "Comisión de la Verdad Económica" en nuestro país... es estar seguro que sus integrantes discutirían agudamente sobre todo tipo de minucias, como por ejemplo el precio de gasolina y los controles cambiarios... pero probablemente no dirán ni pío sobre la imposibilidad de manejar adecuadamente una economía, de manera sostenible, con un estado capitalista tan extraordinariamente capitalista, gobernado por unos empresarios políticos muy especializados en la extracción de rentas.
En la semana, ya no tan joven, me infiltré en una marcha de los estudiantes. Nuestras consignas eran: "¿Qué necesitamos? ¡Derechos humanos! ¿Qué queremos? ¡Democracia! ¿Cuándo? ¡Ya!".
Pero, a cuenta de sabernos pisoteados por el poder que esgrime la chequera con nuestras resultas petroleras, esa que usando terminología de Alí Primera "desde siempre golpea y golpea, nos golpea", estaba convencido que si nuestra consigna hubiese sido la de "¿Qué queremos? ¡Nuestro dinero! ¿Cuándo? ¡Ya!", nuestra protesta iría más al fondo de lo que realmente necesitamos.
Amigos estudiantes, les aseguro, quitándolo la chequera petrolera al Estado, y repartiendo en partes iguales las resultas petroleras entre todos los ciudadanos, resultaría en que cualquiera que sea el gobierno que nos toque, ese tendría menos recursos con qué financiar esas violaciones a nuestros derechos humanos que se le pueda ocurrir... y sin duda así por lo menos tendríamos la posibilidad de lograr una democracia representativa.
PS1. Un oficialista ironizaba: "qué dictadura atroz", refiriéndose a un reportaje diciendo que unos 1.000 venezolanos viajarían al exterior durante carnavales. Respondí: "exactamente... es una dictadura atroz la que son sus políticas cambiarias subsidia tales viajes, y le dificulta al sector turista venezolano competir".
PS2. Oliver Stone aún no ha entendido que su "Mi amigo Hugo", controlando el 98% de las exportaciones de Venezuela, era uno de los más grandes capitalistas de Estado de la historia.
PS3. Gracias a Lorenzo Mendoza por recordarle al país que la envidia atasca el desarrollo, mientras que la aspiración la habilita.
PS4. Mi Óscar por mejor escenografía se la ganaron los genios que construyeron playas en nuestras calles.
PS5. Con ocasión de las protestas en 2007 les dedique una versión hecha en casa de "Venezuela" a los estudiantes. Advertencia, no es para oídos musicales delicados http://bit.ly/1mAd2St

27 de febrero de 2014

Venezuela, en dos toletes, por diseño

Federico Vegas, en un extraordinario artículo, "¿Por qué los estudiantes?", Prodavinci.com, explica maravillosamente la situación en Venezuela... justamente por su modestia de no obligarse a explicarla. Vegas escribe: "Cuando alguien me pregunta cuál es la solución a lo que sucede en Venezuela le contesto que ni siquiera soy capaz de articular el problema. Es imposible criticar a un desastre que no tiene una arista legible o comprensible por donde agarrarlo."
Pues yo, no tan modesto, especialmente cuando mi ego tachirense ha sido algo argentinizado con las recientes actuaciones de los gochos, sí me atreveré articular una explicación:
La democracia, y un Estado que recibe el 98% de las exportaciones del país, son como aceite y vinagre.
En un sistema electoral donde para ser elegido autoridad, y con eso acceder a todos los poderes del Estado, y a la poderosa chequera con todas nuestras inmensas resultas petroleras, se requiere obtener el 50% más 1 de los votos... los restantes votos, el 50% menos 1, para tales fines, valen cero.
Existen unas inmensas resultas petroleras las cuales, para optimizar su efecto capta votos, deben intuirse ser repartidas entre el 50% más 1 de los votantes... y los restantes, el 50% menos 1 de los votantes, como que recibiendo nadita.
En otras palabras, una promesa de repartir el 100% de nuestras resultas petroleras entre el 50% más 1 de los votantes, representa un precio mucho mayor por voto que el de una promesa de repartirlas de manera justa entre el 100% de los votantes.
O dicho de otra manera, cuando como votantes buscamos maximizar nuestro beneficio individual, nos garantizamos un país dividido, básicamente en dos toletes iguales.
Unos breves momentos, durante elecciones, el aceite y el vinagre pueden aparentar una aceptablemente homogeneizada vinagreta, pero, qué va... a las pocas horas comienza la separación.
¿Qué hacer? O nos convertimos en una dictadura formal para que así el gobierno no necesite de comprar votos, y de ser una dictadura buenaza reparta las resultas petroleras de manera más equitativa, así sea solo al 50% más dos de los ciudadanos; o simplemente nos repartimos tales resultas entre todos los ciudadanos, para así poder aspirar tener una democracia representativa.
El coeficiente Gini usualmente reportado, es una medida con la que calculan la desigualdad de los ingresos en un país... y cuando ése Gini muestra mejoras, es la medida con la cual los gobiernos se autoalaban hasta el cansancio. Ese coeficiente no dice toda la verdad, entre otros por cuanto le asigna al ingreso ganado en una actividad económica productiva, un valor similar al de un ingreso recibido como consecuencia de una política social... o dicho en términos más crudos... en sus términos igualitarios, para el Gini, un bolívar en limosna vale lo mismo que un bolívar en salario.
En tal sentido, para interpretar mejor dicho coeficiente, siempre debe acompañarse con un Gini relativo a los ingresos antes de impuestos y transferencias... y otros similares como de la educación, de las oportunidades, etc.
Como saben, promuevo la repartición de las resultas petroleras a todos los venezolanos por igual, no solo para que aprendan sembrarlas, sino antes que nada para que aprendan depender de lo que ellos mismos puedan hacer, y no sigan en la creencia de que su futuro depende de un gobierno.
Eso no solo mejoraría el coeficiente Gini de Venezuela pero, muchísimo más importante aún, incrementaría su sostenibilidad en el tiempo.

20 de febrero de 2014

Jóvenes, búsquense #LaEntrada

Llevo más de quince años dialogando con oficialistas-chavistas y con la oposición. Los que me conocen saben bien la razón fundamental por la cual no estoy de acuerdo con ninguno de ellos... siendo ésta que considero imposible lograr una nación como la que desearíamos, con esa excesiva concentración de poder en el Estado que producen las resultas petroleras.
No obstante hoy me veo obligado a interrumpir cualquier diálogo con todo oficialista-chavista que no tome una muy clara distancia de la manera como el gobierno, o mejor dicho la falta de gobierno, tan asquerosamente enfrenta las recientes protestas de los jóvenes. A veces es posible basar una defensa en la ignorancia pero, un silencio aprobatorio ante lo que está ocurriendo, sólo permitiría alegar alguna enfermedad mental.
Jamás fui chavista pero, francamente, si lo hubiese sido, por alguna de esas razones afectivas que hizo de millones de venezolanos chavistas, de seguro que los últimos 15 meses me hubiesen parecido un insulto a la memoria del líder.
Conocemos las tantas claras razones por las cuales la mayoría de los venezolanos, especialmente sus jóvenes, ansiosamente buscan una puerta de escape en la Venezuela actual. La situación, si no fuese tan trágica, podría inspirar una de esas producciones de Hollywood donde se burlan de "repúblicas bananeras". Hasta los disfraces de nuestros Grandiosos parecen salidos de tales producciones.
No obstante el problema con toda puerta de escape, tipo #LaSalida, y por la cual en pánico se puede lograr salir durante una emergencia, es que con frecuencia uno termina encontrándose en la calle, en paños menores, preguntándose... "¿Y ahora qué?".
Más creo en la fuerza motivadora, y rectificadora, de buscar y promocionar una sólida puerta de entrada al futuro.
Y como #LaEntrada, les aseguro que modificar un sólo artículo de nuestra tan violada Constitución actual, tendría un significado para ese futuro de Venezuela que todos deseamos, mucho mayor que el pulcro cumplimiento de todo su demás articulado.
Me refiero al artículo 12 que establece: "Los yacimientos mineros y de hidrocarburos, cualquiera que sea su naturaleza, existentes en el territorio nacional, bajo el lecho del mar territorial, en la zona económica exclusiva y en la plataforma continental, pertenecen a la República, son bienes del dominio público y, por tanto, inalienables e imprescriptibles. Las costas marinas son bienes del dominio público".
A ese artículo, sujeto a mejor lenguaje legal, sólo sugeriría agregarle lo siguiente: "Todas las resultas económicas producidas por la explotación de los bienes del dominio público, serán repartidas, en cuotas iguales, entre los venezolanos por nacimiento. El Estado podrá retener de éstas, para sufragar sus costos de gestión, hasta un máximo de 20%, por concepto de contribución ciudadana.
¿Qué significaría lo anterior?
Que los ciudadanos no tendrían que chuparle más tanto las medias a los caciques y caciquillos de turno, buscando recuperar lo máximo de sus resultas petroleras.
Que los hasta ahora caciques y caciquillos de turno se volviesen unos gobernantes respetuosos de los ciudadanos, ante nada por cuanto serían éstos los que les pagan sus sueldos.
Que cada ciudadano estaría libre de consumir o sembrar sus resultas petroleras, de la manera que crea que a él y a su familia más le convenga.
Que al fin podríamos llegar a vivir en una nación en lugar de tener que vivir, como hoy, arrumados en el negocio de otros.
¿Les parece poco?

13 de febrero de 2014

Jóvenes, aspiren ser más que aspirinas

Excepto los protestados, y los que nacieron indiferentes... ¿quién no siente ternura y admiración por jóvenes que se arriesgan protestando a favor del mundo mejor en que creen?
Pero aún cuando no tenemos derecho de pedirle a los jóvenes que no protesten lo que su conciencia les pide, sí tenemos todo el derecho de rogarles que no se arriesguen demasiado por poca cosa. Y he ahí por lo que al mismo tiempo que me enorgullezco de los jóvenes venezolanos que hoy alzan sus voces, igual se me engurruña el corazón pensando en ellos.
Con su valentía pueden ayudar al país a conseguirse un gobierno mejor que ese que a diario evidencia no importarle un bledo lo que le pase al país, con tal de quedarse en el poder. Y eso produciría sin duda un gran alivio... pero igual sería, lamentablemente, sólo una aspirina.
A la larga, y quizás a la corta también, el sólo lograr un cambio de gobierno, por bienvenido que sea, cambiaría poco lo fundamentalmente equivocado de un país donde algo así como el 98% de todos los ingresos por exportaciones alimenta, directamente, el poder y la voracidad del Estado. Chequera petrolera mata buenas intenciones, y sólo hace del gobierno una mina explotable.
Qué distinto sería ver nuestros jóvenes rebelándose contra los eternos abusos de ese poder que representa nuestras resultas petroleras acaparadas por el Estado, declarando: "En nombre de la Venezuela del futuro aceptamos pagar los impuestos necesarios para sufragar la gestión del Estado, pero, de hoy en adelante, los sembradores del petróleo somos nosotros, los ciudadanos... para así tener futuro".
Por supuesto, para tal campaña admirable, tendría que surgir liderazgos ajenos a la tribu de los quítate-tú-para ponerme-yo que siempre nos ha comandado, por lo menos desde que en 1914 reventó Zumaque I.
Si los jóvenes lograsen quitarle la chequera petrolera al gobierno, y repartir las resultas por igual entre los ciudadanos, entonces sí que habrían logrado cimentar unos pilotes sobre los cuales pueden construir una nación digna y moderna. De no lograrlo y de seguir tal chequera en manos de petrócratas y oiligarcas, seguirán solo siendo miembros de un poblado indigno y primitivo.
Y si acaso la aspirina se entrega vía un golpe militar, pocas cosas puede permitirle a los alzados adquirir legitimidad democrática, como asegurar, con pruebas, que el golpe no es para ellos quedarse con las resultas petroleras, sino para ellos lograr la real independencia de Venezuela, entregándole al pueblo directamente lo que le pertenece.
Y si como militares les preocupa la defensa de los intereses de la nación, que no se olviden que una ciudadanía capaz de sembrar sus resultas petroleras, siempre significará una mejor defensa que la que ellos pueden proveer.
PS. Tasa cambiaria. En un país donde los dólares se venden en distintos mercados a distintos precios, la mejor tasa indicativa de la tasa de cambio real, es la tasa ponderada resultante. El hecho que un gobierno prohíba cualquier referencia a uno de esos mercados, no significa que un profesional que se respete pueda indicar como real, y menos usar para soportar un análisis, una tasa cambiaria chucuta, basada sólo en lo oficialmente permitido.
Leímos, en Aporrea, que Nicolás Maduro dio órdenes de inspeccionar a las agencias de viaje en todo el país, por cuanto algunas de éstas "están fijando los precios de los pasajes al llamado ‘dólar fantasma'". Ése dólar será más "fantasma" por lo que lo asusta que por lo fantasma.

30 de enero de 2014

Un neo Pacto de "Punto Fijo" no me basta

No tengo idea de cómo le irá a las partes combatientes de Siria, en reuniones donde dicen buscar disminuir la violencia de una cruenta guerra civil. De repente las circunstancias son tan complicadas que ni siquiera persiguen ese objetivo limitado.
En Venezuela la situación no ha llegado a los extremos de Siria, pero si no le damos un parado a la creciente conflictividad, nadie puede eliminar la posibilidad de peligrosos altercados. Si deseamos una solución pacífica, dentro del marco de una democracia, y sin tener que aceptar una dictadura militar, algo muy vergonzoso pero no por ello menos posible, se necesita reeditar una especie de Pacto de Punto Fijo... pues fue justamente para eso que ese pacto entre civiles demócratas antagónicos se hizo.
Ese neo Pacto de Punto Fijo debería, como mínimo, resultar en que la oposición obtenga una significativa y efectiva representación en Pdvsa, Banco Central, Corte Suprema de Justicia, Consejo Nacional Electoral... y que igualmente tenga de nuevo a su alcance una televisora nacional que le permita neutralizar la supremacía mediática del Estado.
Dado lo peligrosamente explosivo de la situación actual, lograr tal Pacto, sería algo fabuloso... y no soy quién para tener derecho a oponérmele.
No obstante, para lograr una Venezuela como la que verdaderamente desearía, una donde a todo joven venezolano que haya tenido un mínimo éxito profesional en el exterior, sin reservas le pueda decir "¡Si quieres regrese!", ese Pacto no basta.
Y lo digo por cuanto ese Pacto reconciliador, en esencia sería una renegociación entre los quítate-tú-pa-ponerme-yo... y hace tiempo que me rehúso a ya creerle más a quienes insultan nuestro intelecto, asegurándonos que, como unos Magos Mandrake, son capaces de manejar adecuadamente los ingresos del 98 por ciento de todas las exportaciones del país.
¡No! La abundancia de recursos fáciles para un gobierno, garantiza la presencia de ineptos y aprovechadores. Por ejemplo, haga cada quien el ejercicio de pensar en cuantos de los 100 funcionarios más importantes del gobierno actual hubiesen ocupado su posición si todo el ingreso del gobierno hubiere sido vía los impuestos sobre la renta... ¿Poquitos o ninguno?
¡No! Recursos fáciles abundantes, sólo permite alimentar las posibilidades políticas de quienes mejor logran expresar el populismo que solo promete, sea eso por la vía de un sencillo lenguaje que enamora al pueblo, o vía un sofisticado lenguaje cautiva en asombro al pueblo..."Uh-Eh ese sí que sabe".
Puede que a lo que más podamos aspirar en estos momentos es que se logre un neo-Pacto. Pero, de nuevo, eso no me quita el derecho de soñar con que un día logremos hacer añicos de ese odioso Petro-Estado que nos pisotea... todo y por cuanto le permitimos tener con que pisotearnos. Ése día solo puede llegar, o cuando el petróleo no vale nada, o cuando los venezolanos decidamos dejar el petróleo en el subsuelo, o cuando nos repartirnos entre todos por igual, las resultas del petróleo. Yo prefiero la última opción... ¿Y Usted?

23 de enero de 2014

Dejemos de causar pena ajena

Si se entrega el 98 por ciento de todas las exportaciones del país al Estado, para que éste las administre, o se es un emirato o una monarquía absoluta, o un Estado comunista o una primitiva tribu. El derecho de poder dizque elegir al emir, al rey, al dueño del partido o al cacique, poco cambia las cosas... es más, hasta lo hace peor.
En una democracia real, quien queda elegido presidente, o nombrado primer ministro por los elegidos parlamentarios, opera casi exclusivamente con los recursos provistos por los ciudadanos, y por lo cual debe responderles a éstos.
En nuestra democracia petrolera de pacotilla elegimos, no a quien ha de respondernos con sus servicios públicos, sino a quien nosotros hemos de mendigarle favores. Y el hecho que los favores que al elegido se le ocurra hacernos, son en gran parte pagados con nuestras propias resultas petroleras, ni siquiera es considerado.
Así que somos sólo unos sumisos indiecitos, sometidos a un rito que denominamos democracia, con el cual elegimos un cacique, para luego tener que bailar lo que a éste se le ocurra tocarnos... sea un merengue "gasolina regalada", o sea un son "Cadivi".
Cuando, en el siglo XXI, uno busca explicar lo anterior en el exterior, uno siente cómo el aire se llena de pena ajena; una que por cortesía o lástima no se traduce en preguntas tales como: ¿Y por qué son ustedes tan imbéciles como para seguir aceptando eso? ¿Y por qué siguen buscando mejores caciques cuando lo que tienen que hacer es tumbar el sistema, reclamar sus resultas petroleras, y luego elegir un presidente que les responda a ustedes?
En septiembre 1998 publique un artículo en Economía Hoy que titule "Del petróleo la renta y la Constituyente". En ése escribí:
"Al discutir sobre la separación de poderes, por ejemplo la del Poder Judicial, no nos olvidemos de la necesidad de también separar los poderes monetarios, a Pdvsa, el generador de recursos, del Fisco, el derrochador de éstos... Mientras los ingresos petroleros no hayan pasado por nuestros bolsillos (según dicen para no corrompernos) poca será la importancia que le damos a la función de supervisar el rendimiento producido por aquellos que gentilmente se han ofrecido administrarlos en nombre nuestro".
Lamentablemente en este país, que prefiere la ilusión de encontrarse un mesías para no tener que asumir la responsabilidad, pocos hicieron caso al tema, el cual ni apareció en las discusiones de la Constituyente de 1999.
Hoy, 15 años más tarde, cuando los lamentos de no haberlo hecho deberían ser mayores, quizás la repartición de las resultas petroleras entre los ciudadanos como un principio fundamental de la nación, pueda que tenga la receptividad que se merece... digo para así no tener que seguir pasando pena ajena en el exterior, o seguir siendo todos unos sumisos pedigüeños en Venezuela.
El otro día oímos al cacique de turno, Nicolás, tratar de describir por dónde andaba el país... atacando a una burguesía parasitaria, aun cuando sabemos todos que el país está en manos de una petrocracia parasitaria. Por Dios, ni siquiera el cacique Carlos Andrés era capaz de tanta desfachatez.
Así que, Cacique Nicolás, no mienta más. El único proyecto que realmente resulta en un pueblo protagónico en nuestro país, es el que les entrega a los ciudadanos sus resultas petroleras.
PS. Leemos sobre Cuba liberando presos políticos. ¿Será que Cuba no quiere que Venezuela libere a Simonovis, para que ellos así queden mejor liberando a sus presos políticos?

16 de enero de 2014

Ansiando la independencia de Venezuela

Nuestras resultas petroleras no provienen de una actividad productiva, sino de la extracción de unos activos no renovables que la providencia depositó en nuestro subsuelo.
Hay solo tres razones por las cuales se podría justificar que le dejemos al Estado, el manejo y el reparto de tales resultas.
La primera es que sinceramente consideramos que su administración, por parte del Estado, y su posterior repartición, producirán un mejor resultado, que de los ciudadanos recibir y administrar cada quien su cuota parte.
De ser lo anterior cierto, no les quede la menor duda que todos los países prósperos del mundo, serían hoy todos capitalismos de Estado, disfrazados o como comunistas o como monarquías absolutas.
La segunda es por cuanto, no tan sinceramente, consideramos que manteniendo las resultas petroleras concentradas en el Estado, y haciéndonos cortesanos de éste, podamos lograr más de estas de lo que sería nuestra cuota equitativa.
Lo que no valorizamos en tal caso, es el costo de ser unos sumisos cortesanos de por vida... ¿o acaso nos llenamos la boca hablando de libertad, pero nos sentimos más cómodos siendo súbditos?
La tercera es que creemos en milagros... y además, para colmo, en su sostenibilidad. Y lo digo por cuanto si de repente un Mesías político criollo que administrase nuestras resultas petroleras maravillosamente milagrosamente apareciese... apuéstenlo que al que le sigue no le tardaría nada en echarlo todo a perder.
Así que en Venezuela hay solamente dos tipos de liderazgo político:
Los actuales. Quienes pretenden ser jefes públicos y administrar las resultas petroleras en beneficio de todos los venezolanos... y a veces, cuando tienen el ego especialmente inflado, hasta en beneficio de toda la humanidad, o...
Los necesarios. Quienes están dispuestos a ser servidores públicos, dejándole la administración de las resultas petroleras a los ciudadanos y ejerciendo sus funciones con los recursos que la ciudadanía estaría dispuesta a concederles vía impuestos.
Los primeros son una simple continuación del legado monárquico español, los segundos representarían los verdaderos luchadores por la independencia.
No puede haber nación realmente independiente sin ciudadanos independientes. Por cuanto hoy los venezolanos dependemos demasiado de quienes le han puesto las manos a nuestras resultas petroleras, la verdad es que por mucho que nos duela... y perdóname Simón Bolívar, como que lo de nuestra independencia termino siendo solo un rumor... cuando, en julio de 1914, reventó Zumaque I y se inicio al reinado absoluto de los petrócratas.
Solo me queda rogar porque algunos políticos con verdadera vocación de servicio público, levanten la bandera de la repartición de las resultas petroleras.
Lo poco logrado con los barriles de petróleo extraídos para siempre, desde 1974 hasta la fecha, debería contener suficiente material para montar una campaña admirable que logre convencer a nuestros tantos pobres y no tan pobres... la carne de cañón de los ataques populistas... que deben exigir recibir su cuota de resultas petroleras.
Por ejemplo sobre la tan cacareada disminución del índice de pobreza en Venezuela durante los últimos 15 años... ¿cuánto se debe al aumento en resultas petroleras y cuánto a una "excelente" administración por parte del Gobierno? Apuesto que de haberse repartido tales resultas equitativamente entre los ciudadanos, ese índice de pobreza hubiese bajado mucho más... y además de manera más sostenible, en democracia.

9 de enero de 2014

Una patria no debe ser un botín

Nuestra historia nos evidencia que quienes ejercen los cargos de autoridad con los cuales deciden sobre el destino de nuestras resultas petroleras, se vuelven engreídos, altaneros y hasta abusadores. Lo que no se entiende es cómo nuestro pueblo pueda hablar de independencia, y aún así tenga que calarse los abusos de tales engreídos altaneros.
Si un movimiento político alterno pudiese tener un significado trascendental para nuestro país, sería ése cuya finalidad principal fuese poner en cintura a los engreídos altaneros abusadores.
Si un movimiento político alterno pudiese tener un significado trascendental para nuestro país, sería ése que tuviese como finalidad mejorar el país a fondo, y no solo saciar con algunas sinvergüencerías a algunos de los venezolanos de turno.
Y hablo de un movimiento político alterno cuya respuesta inmediata, a las "importantísimas" informaciones provistas por la ministra de Información sobre el destino de viajes de algunos de la oposición, fuese: ¿y quién subsidia inmoralmente con dólares baratos los viajes al exterior?
El actual sistema cambiario, así como el regalar la gasolina, representa corrupción al más alto nivel. Tal corrupción promueve la injusticia social y hace imposible construir un buen futuro. El movimiento político que lograse convencer a la nación venezolana de aquello, sería una oposición que pudiese ocupar una altura moral que a la larga todos respetarían. Pero, extrañamente, tristemente, parece que a ningunos de los dos lados enfrentados les interese ocupar ese escaño.
En 2006 se publicó "El reporte del grupo de estudio sobre Iraq" que incluía las conclusiones de un variado número de representantes de Estados Unidos. Entre los objetivos declarados estaba crear las condiciones necesarias para reforzar los esfuerzos de reconciliación nacional en Iraq, entre los suníes y chiítas. Y entre los principales retos a los cuales tal reconciliación se enfrentaba se encontraba, por supuesto, la distribución de sus resultas petroleras.
Y el libro mencionaba: "hay propuestas para redistribuir una porción de las resultas petroleras directamente a la población, sobre una base igual per cápita. Estas propuestas tiene el potencial de otorgarle a todos los iraquíes un interés en el principal recurso natural de la nación".
Hoy leemos sobre los temores de una guerra civil en Iraq, por cuanto suníes de la provincia de Anbar se encuentran en abierta rebelión en contra del gobierno de Nouri al-Maliki dominado por chiítas. Y no puedo dejar de pensar sobre qué hubiese pasado si Estados Unidos hubiese invertido, solo un pequeño porcentaje de los tantos fondos que gasto en Iraq, en desarrollar los mecanismos que permitiesen distribuir de manera transparente, a los ciudadanos iraquíes, sus resultas petroleras.
Y que de repente así Iraq hubiese dado el ejemplo que los miembros de la tribu de los quítate-tu-pa-ponerme-yo de Caracas, se resisten a dar.
En estos días donde el diálogo cada día importa más, he de reconocer que cada vez siento menos ganas de dialogar con miembros de tal tribu.
Soy oposición por cuanto hay que ser oposición. Pero me rehúso ser oposición para solo quitar a unos para poner a otros a manejar nuestras resultas petroleras. Inmensamente más importante es quitarle para siempre al Estado la chequera con nuestras resultas petroleras.
Ojalá tuviésemos muchos más valientes patriotas dispuestos a pelear por la independencia de la patria, y no solo por el botín.

2 de enero de 2014

El mitin del 2014: un pueblo estafado

¡Pueblo! Han sido vilmente estafados por un déspota capitalismo de Estado, el cual se ha mercadeado, cuan pasta de dientes, con el nombre de la Revolución Bolivariana.
Ese déspota capitalista recibió unos ingresos fabulosos provenientes de extraer y vender lo que la providencia le lego a Venezuela, a nosotros sus ciudadanos, sin remotamente habernos entregado un resultado ni siquiera medianamente aceptable.
Permítame explicarles con algunos ejemplos cómo ante nada ustedes, los pobres y la clase media baja, han sido maltratados.
Un país petrolero, como Noruega, ahorra la mayor parte de sus resultas petroleras invirtiendo en el exterior para así asegurar la existencia de fondos que permita enfrentar cualquier baja de ingresos petroleros en el futuro, y para así buscar asegurar la existencia de unos fondos que puedan brindarle tranquilidad a sus pensionados. ¿En Venezuela? ¡Nada de eso! En lugar de ahorros, solo hay deudas.
Y el déspota capitalista, para echárselas de líder mundial, de una manera u otra, regaló muchas de nuestras resultas petroleras a otros. ¿De que esos países nos van agradecer el favor? No sean ilusos... cuando un día no reciban más el petróleo al cual se han acostumbrado, de repente nos llamarán hasta malagradecidos.
De nuevo, en Noruega, al precio al cual pueden vender la gasolina al mundo, cuando la venden en su mercado doméstico, le recargan algo así como 300% de impuestos... entre otros para que la población no derroche gasolina. ¿En Venezuela? ¡Nada de eso! Aquí nuestro déspota capitalista, por no atreverse hacer bien las cosas, regala la gasolina.
Y en regalar gasolina, gasta más de lo que gasta en todas las misiones sociales juntas. Hoy, cada vez que un carro llega a una bomba y pide "lléneme el tanque", nuestro déspota capitalista le regala a los compradores de gasolina, en efectivo contante y sonante, entre 25 y 40 dólares... y que cada quien multiplique eso, por la tasa de cambio que le dé la gana.
Nuestro déspota capitalista ha impuesto además un control de cambio, el cual implica un subsidio cambiario, dizque para asegurar que ustedes puedan adquirir los productos importados a precios accesibles. ¿Pero quiénes se benefician más con esos subsidios... quienes tienen muchos bolívares para comprar mucho de lo importado, o quienes casi no tienen bolívares?
Y ni se diga lo socialmente amoral que resultan los dólares baratos para viajeros.
De haberles repartido a todos, un derecho transferible de adquirir 1.000 dólares a 6.30, sin tener que viajar a raspar tarjetas, ustedes estarían mucho mejor simplemente revendiendo esa cuota a una tasa más alta.
Y ahora nuestro déspota capitalista piensa que es correcto, que si a un venezolano pobre un familiar le envía $100, éste solo pueda cambiarlos por Bs. 6.30, mientras que un turista, ése si podrá recibir Bs.1.130. Y además insulta, considerando tanto al venezolano como al turista, como unos tarados mentales que no buscarán conseguir más por sus dólares.
Pero me dirán "de esto poco o nada habla la oposición". Pues sí, en mucho estos argumentos resultan también válidos para usarse en un mitin en contra del silencio de la oposición... pero, ¿qué culpa tengo yo que así sea?
Quien dice estar en capacidad de administrar bien el 98% de las exportaciones de Venezuela, se vende como un Mesías. En Venezuela no aceptemos más a los déspotas Mesías capitalistas de Estado, no importa un bledo de qué lado provengan, sean de Cuarta, Quinta o aspirantes a la Sexta.

26 de diciembre de 2013

Acabemos con los falsos San Nicoláses

Si de una manera u otra se regala petróleo a otros países, o mediante la política cambiaria se abarata artificialmente las ofertas agrícolas, industriales y turísticas de otros que compiten con las nuestras, se está cometiendo injusticias con la familia venezolana, las cuales deben acabar.
Pero, si en Venezuela se está favoreciendo a unos ciudadanos más que a otros, por ejemplo al regalar gasolina, o al entregar dólares ganga a los que hacen turismo en el exterior, o dólares ganga para la compra de whisky de tantos años que sólo algunos la pueden comprar, se está cometiendo injusticias dentro de la familia venezolana... y eso es peor. Así que, oposición, aun cuando quiero tanto la gimnasia como la magnesia, por favor, no me confundan la gimnasia con la magnesia.
Qué diría un niño si alguien entrase en su clóset, le sacase un juguete, y luego se le apareciese vestido de San Nicolás, diciéndole... "si te has portado bien"... (sea eso habiéndose vestido de azul, rojo o amarillo, de acuerdo a los requerimientos de turno), "aquí te traigo un regalo"... y procede a entregarle su mismo juguete.
Y qué diríamos de ese niñito, cuando a sabiendas que ese juguete ya antes era de él, aún así pone su rodilla en tierra y exclama "Gracias San Nicolás... qué grande es Usted". Por supuesto diríamos que da lástima. Cualquier observador externo, objetivo, igualmente concluiría que todos somos unos idiotas, al entregarles a unos San Nicoláses falsos, más del 97 por ciento de todas las exportaciones del país, las que nos fueron entregadas por la providencia, para que esos decidan cuánto y cómo nos las quieren devolver.
¿Y cómo quedaríamos ante el mundo, ese que ya de por sí no es muy cuerdo, si como es el caso los San Nicolaseros le devuelven a los venezolanos, solo una partecita de sus juguetes?
Imagínense si Disney decide hacer un nuevo Monster Inc, donde en lugar de buscar capturar la energía presente en los gritos de niños asustados, deciden capturar toda la energía gastada por los venezolanos buscando recapturar lo que les sea posible de sus propias resultas petroleras. De repente ahí habría tanta energía que, por lo menos en Venezuela, ya no tendríamos ni necesidad de gasolina.
¿Cuántos de los alcaldes presentes y no presentes en la reciente reunioncita en Miraflores, son alcaldes que operan como si cada uno de los bolívares recibidos por su alcaldía son bolívares de los ciudadanos, y que deben ser administrados acordemente? ¿Pocos eh?
Al San Nicolasero mayor de turno, Nicolás Maduro, así como a todos los gobernadores, alcaldes y demás petrócratas, conviene recordarles lo que dice Proverbios 24:15: "Como nubes y vientos sin lluvia, así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad (o en otra versión), quien presume de regalos que no ha hecho".
Amigos, aprovechemos estos días para pensar sobre la maravilla de no tener que mendigarle más a unos falsos San Nicoláses nuestras propias resultas petroleras. Lo digo para así un día podamos vivir en una nación y no tener que seguir rumiando todos dentro del negocio de otros.
Rogando por un feliz y pacífico desenlace de nuestra tragedia nacional, les deseo a todos unas Felices Navidades y un Próspero Año Nuevo.
PS. En un país donde se cometen las injusticias descritas, y tantas más, y además se imprime monstruosos excedentes de bolívares sin importarles la inflación que eso produce, valdría la pena preguntar... ¿Acaso la fuga de capitales no es una obligación moral... para con el país ?

19 de diciembre de 2013

¿Qué hacer? ¡El extremismo del centro!

Si los que saben algo en cada lado no conversan entre sí, le están dejando la conversación a los que no saben nada, o a los que no quieren saber nada de nada con nadie, muy especialmente con los del lado contrario.
Si aspiramos un país gobernado por el 90%, a favor del 100%, tenemos que evitar gobiernos en los cuales cualquier 5% extremo gobierne al país, 90% en favor propio y 10% a favor de quienes ellos necesitan.
¿Cómo favorecemos la posibilidad de que el 90% del país se sienta incluido y razonablemente representado por el gobierno?
Antes que nada, si nadie tuviese la posibilidad de ponerle las manos al poder que emana de una chequera que acumula todas nuestras resultas petroleras, poder con el cual se podría hacer tanto bien, pero con la cual frecuentemente se hace tanto mal, un 45% del país le temería muchísimo menos al chavismo, y otro 45% le temería muchísimo menos a la oposición.
Y ya conocen que considero que una repartición no condicionada de las resultas petroleras entre los ciudadanos venezolanos, es la pega que nos pueda unir... poseyendo además la cualidad de no impedir el desarrollo de cualquier otra opción ideológica que a nuestra diversidad de país pueda ocurrírsele.
Por supuesto que socialistas-no comunistas que buscan la igualdad de oportunidades para los pobres, deben estar de acuerdo en que se entregue las resultas petroleras a todos los ciudadanos, sin discriminar...y por supuesto que quienes creen en el mercado, deben estar de acuerdo en que lo mejor es cuando los ciudadanos son libres para tomar sus propias decisiones, sobre qué hacer con sus resultas.
Así que hagamos un esfuerzo para eliminar el principal obstáculo al abrazo nacional. Tranquilos, de todas maneras nos quedarán miles de causas por lo cual pelearnos, si eso es lo que necesitamos para oxigenarnos.
Igualmente, como un radical del medio, o como un extremista del centro, permítame repetir mi protesta en contra los absurdos precios de la gasolina en Venezuela... llevo más de una década en eso. 
Saquemos una cuenta pulpera: 600.000 barriles por día - a 160 litros de gasolina por barril - por US$ 0.50 que sería el precio aproximado al cual se podría vender internacionalmente- por 365 días y por sólo 10 años da.... ¡175.200 millones de dólares!... de regalo a los que compran gasolina.
"¡Tronco de revolución bolivariana! ¡Les debería dar vergüenza!" Y la oposición igualmente permaneció callada... "¡Tronco de oposición! ¡Les debería dar vergüenza!".
Así que por supuesto estoy de acuerdo con que se elimine ese crimen económico de lesa humanidad que significa regalar la gasolina, pero no por ello debo aceptar que aquello se haga sólo para permitirles a los caciques de turno, seguir haciendo lo que les venga en gana.
Ese aumento debe formar parte de un amplio acuerdo de gobernabilidad. Una oposición centrada que aspire a representar al 90%, debe declarar estar muy de acuerdo con el aumento, pero exigiendo con firmeza varias condiciones. Entre las que asome la semana pasada en "¡A las gasolineras! están, sin ser todas:
Que los nuevos ingresos sean para recoger la liquidez que alimenta la inflación, y que no se escondan, vía presupuestos paralelos, en oscuras cuevas como el Fonden.
Que no se le retrase a ninguna entidad lo que le corresponde por situado constitucional.
Que sea permitido reportar sobre cualquier tasa de cambio del bolívar, para así permitir que la economía pueda, dentro de su irracionalidad, operar con mayor racionalidad.

12 de diciembre de 2013

¡A las gasolineras!

La semana pasada, en "Expropiación Express del Bolívar", les escribí sobre ese torpedo de excesiva inyección monetaria que el Banco Central de Venezuela le disparo a Venezuela, alcanzando la economía por debajo de su línea de flotación. Va a costar mucho recuperarse de tal vandalismo.
Pero, independientemente de quien haya causado el daño, es el país entero que sufre, en especial los pobres y la clase media; por lo que la oposición tiene la obligación de ayudar. Sé que hay muchos opositores animados con la idea de que ese torpedo igualmente alcanzo la revolución bolivariana. No obstante les aseguro que no existen intereses políticos válidos que puedan justificar retrasar brindar una ayuda... responsable.
Y por supuesto, una de las medidas más efectivas, para disminuir la presión que los demasiados bolívares para los pocos dólares que hay ejercen sobre el mercado cambiario, es recoger esa liquidez aumentando el precio de la gasolina.
Y de hecho, ya el lunes, antes que la tinta electoral hubiese desaparecido del dedo, el Gobierno anuncio que se "analizará junto con el pueblo tal posibilidad", habiéndola por supuesto negado vehemente, antes del 8D. Según Jorge Arreaza "hay que dar grandes debates" sobre el tema.
Sí, en cada una de las gasolineras, y en cada una de las aulas del país, bienvenido sea ese gran debate sobre lo perverso de una política pública que regala gasolina.
Que se explique bien cómo, valuando la gasolina al precio por el cual se pudiese haber vendido en el mercado internacional, en esa sola asocial misión, se regaló un valor mayor al usado en todas las misiones sociales juntas.
Que se explique bien por qué, en enero 2007, Chávez le anunciaba al país que la gasolina se vendía "a un precio grosero", y la impostergable necesidad de aumentar el precio de la gasolina, para luego postergar ese aumento otros 7 años.
Y sí, que la oposición, la que hoy representa más del 50% de la población venezolana, apruebe un fuerte aumento en el precio de la gasolina... eso sí, estableciendo condiciones, entre las cuales para comenzar se me ocurre:
Que Pdvsa use cada céntimo obtenido para repagar el 100% de su deuda con el BCV.
Que no se le retrase a ninguna entidad un céntimo de lo que le corresponde por situado constitucional.
Que el Gobierno suspenda de inmediato la compra de amigos, vendiendo el petróleo en condiciones blandas a otros países.
Que los nuevos ingresos se reflejen en el presupuesto nacional y no desaparezcan vía ingresos extraordinarios en presupuestos paralelos.
Que el Gobierno le abra a la oposición los libros del Fonden y de sus demás cuevas.
Que sea permitido reportar sobre cualquiera tasa de cambio para así permitir que la economía pueda, dentro de su irracionalidad, operar con mayor racionalidad.
Que en nombre de una mínima decencia nacional se le imponga ciertos límites a los amoríos del Gobierno con Cuba.
¿RCTV?
PS. Pocos días antes de las elecciones aparecieron algunos artículos argumentando lo mentalmente pobres, que eran todos aquellos venezolanos que no teniendo otra formas de expresar su oposición al régimen que votando, vienen haciendo de tripas corazón, vez tras vez tras vez, en consecuente solidaridad, unos con otros.
Se decía algo como "Mira yo sí que no como cuentos... yo sí sé analizar... yo sí que no pierdo mi tiempo... yo sí que no voto...yo, brillante yo, yo sí que me quedo esperando un Art.350".
Pobrecitos, hay que ver lo acomplejados que hay que estar para caer en ese tipo de echonería intelectual.

28 de noviembre de 2013

Periodistas todos, ayúdennos a preguntar

Ya sabemos que Nicolás Maduro es inubicable en el espectro político... y por cuanto la "revolución" no se atreve adelantarnos otra alternativa, mientras, para por lo menos saber dónde se encuentran ubicados los posibles candidatos de la oposición, entre otros el adelantado, me gustaría que todos ellos respondiesen las siguientes preguntas.
¿Considera Usted que es moral y justo que a algunos hijos de Venezuela les toque más que a otros de las resultas petroleras que la providencia, por alguna extraña razón, les legó?
¿Cómo cree Usted que podamos lograr que las resultas petroleras, las que les fueron legadas a todos los hijos de Venezuela, en lugar de dividirlos, los unan?
¿Considera Usted que sea inmoral e injusto que mediante endeudamientos, basados en comprometer yacimientos de hidrocarburos que según el art. 12 de la Constitución son inalienables e imprescriptibles, los venezolanos de hoy, se apropien de las resultas petroleras de los venezolanos del mañana?
¿Considera Usted que el Estado puede administrar las resultas petroleras mejor para la gran mayoría de los venezolanos, que la gran mayoría de los venezolanos podrían lograr administrando cada quien su cuota parte de éstas?
¿Considera Usted que sea lógico que el Estado reparta resultas petroleras regalando gasolina en lugar de entregar a los ciudadanos la capacidad de adquirir con el valor de la gasolina lo que más cada quien necesite?
De acuerdo a como respondan tales preguntas sabremos si los candidatos de verdad están del lado de nosotros, los ciudadanos, o si simplemente son otros de la tribu de quítate-tu-pa-ponerme-yo.
Martin Luther King Jr. sostenía que: "La libertad nunca es dada voluntariamente por el opresor, debe ser exigida por el oprimido". Y asimismo nosotros nunca seremos libres mientras nuestros gobernantes mantengan sobre nuestras cabezas, el poder de decidir qué hacer con nuestras resultas petroleras. ¿Queremos la libertad? Pues nos toca arrancarles esa chequera... a como dé lugar.
Periodistas amigos, ayuden. A todo candidato que se le pase por el frente, hágale las preguntas.
Y, por favor, no dejen que ésos se escapen con su salida favorita de siempre... ésa de que primero el pueblo necesita educación. Las resultas petroleras no son peces a ser entregados, son las cañas de pescar con las cuales los ciudadanos puedan aprender a valerse por sí mismos... y por lo menos no tener que perder tiempo llevando manzanitas y voticos de regalos, implorando humillados favorcillos de los caciquillos de turno.
Además, no hay educación que le permite a un cacique con sus ayudantes poder manejar más del 97 por ciento de todos los ingresos de exportación de un país, sin desfigurarle en grotesca mueca a su economía y su democracia.
Ahora bien, si ven a alguno de los ejecutivos de la revolución rojo rojita, y tienen la oportunidad, pregúntele por qué durante la última década, al 50 por ciento más pobre de Venezuela, sólo le entregaron el 10 por ciento o menos de las resultas petroleras del país... de esas de las cuales ya no les queda nada... puesto que todo el oro que tiene el BCV proviene del periodo pre-Quinta.
PS. Dra. Luisa Ortega, fiscal general... ¿Cuándo detiene a quienes desataron la guerra contra el bolívar imprimiendo demasiados de estos? Sabemos que durante una guerra es bastante común el imprimir muchos billetes del enemigo que buscan diluir su valor... pero, por favor, no nos venga ahora con el cuento de que el Imperio imprimió bolívares fuertes falsos.

21 de noviembre de 2013

La economía al paredón

Hacen cualquier cosa para aferrarse al poder capturado. A corto plazo muchos venezolanos tendrán que revender ropa y enseres, en mercados de pulgas, sólo para poder comer. A sabiendas de los sufrimientos que se está causando, muy especialmente a los más débiles, para no maldecir los culpables, no me queda más remedio que decirles que me producen una mezcla de rabia con profunda tristeza... Y ahí dejo eso para retornar al debate sobre el mañana.
Es inmoral, injusto y falto de compasión, el que a algunos hijos de Venezuela les toque más que a otros de las resultas petroleras que la providencia les legó.
Es inmoral, injusto y estúpido que las resultas petroleras que fueron legadas a todos los hijos de Venezuela, en lugar de unirlos, los dividan.
Es inmoral e injusto que a través de ilícitos endeudamientos, los venezolanos del hoy se apropien de las resultas petroleras, de los hijos de la Venezuela del mañana. Y digo "ilícito" por cuanto el art. 12 de la Constitución establece: "Los yacimientos de hidrocarburos existentes en el territorio nacional, pertenecen a la República, son bienes del dominio público y, por tanto, inalienables e imprescriptibles"... lo que debe significar que no se pueden emitir promesas de pago basadas en petróleo que aún no ha sido extraído.
Es inmoral e injusto que el Estado, con infinita arrogancia, se arroga el derecho de sembrarles a los venezolanos su petróleo. En esencia, le irrespeta el derecho de los hijos de Venezuela, como dice la canción, a "correr el riesgo de levantarse y seguir cayendo"... para así aprender.
La actual dizque revolución, la que se da golpe de pechos por preocuparse por los pobres, en los últimos 14 años le debe haber entregado algo menos del 10% de las resultas petroleras a la mitad más pobre de Venezuela, habiéndole entregado a la otra mitad de Venezuela, y a otros que no son hijos de Venezuela, algo más que el 90%.
En la semana en un debate se preguntó ¿cuál es la insistencia en aumentar el precio de la gasolina? La respuesta que adelanté fue: "El día que los pobres sin carro, bajen con sus pailas a llenarlas con gasolina regalada, para que la gasolina se acabe y para que entonces puedan cambiar un litro de gasolina por un litro de leche... ese día se sabrá, algo tarde, el porqué hay que aumentar el precio de la gasolina".
Igualmente en la semana, en otras circunstancias, y ante la indignación sobre la vaciada de anaqueles, no encontré otra cosa que decir y tuitear que: "La verdad es que todo venezolano debería tener el derecho a poseer su propia empresa de maletín, con la cual acudir a Cadivi y exigir comprar unos 100 a 200 dólares mensuales a Bs. 6.30 por dólar. Si así fuese, hoy no estaríamos pasando vergüenza ante el mundo, y ante nuestros descendientes.
Leímos a Rafael Ramírez declarar que se han vendido "6 millardos de dólares en viajes en lo que va de 2013"... de repente eso hasta no incluye los pasajes. De ser cierto, eso evidencia demencia gubernamental. Tanta que no quedaría más que rogar que muchos de esos dólares vendidos, vía algún raspadito, hayan retornado para alimentar el mercado paralelo, y no se perdieron íntegros en restaurantes y hoteles del exterior.
¿Y esos dementes son los que no nos entregan las resultas petroleras dizque por cuanto saben mejor cómo sembrarlas? ¡No me jurunguen!
Por favor, ciudadanos o comuneros, alejémonos del fascismo o del comunismo, y repartámonos por igual las resultas petroleras, para que ningún hijo venezolano sienta que un hermano, le deba un céntimo de ese legado.
PS. Creyentes en las guarimbas… ¿Que tranca más la circulación, carros llenos de gasolina o carros sin gasolina?

8 de noviembre de 2013

"6 Millardos de dólares viajeros en lo que va de 2013"... es una absoluta demencia gubernamental


Rafael Ramirez menciona “6 millardos de dólares en viajes en lo que va de 2013”… y no sabemos si eso incluye los pasajes.

Eso es sencillamente una insolente demencia por parte del gobierno

Dios quiera que mucho de esos dólares retornaron, vía algún raspadito, y no se perdieron íntegros en restaurantes y hoteles del exterior.

¿Y esa es la gentuza que no le entrega las resultas petroleras a los venezolanos, dizque por cuanto saben mejor cómo sembrarla? No me….

Francamente, aquí solo es el gobierno, regalando los dólares y la gasolina de todos, el que saquea a Venezuela.

Francamente, aqui los anaqueles más vacios, son aquellos que contenian los dólares de nuestras resultas petroleras.

En lugar de acudir a Daca porque no van 28 millones de venezolanos a Cadivi y piden comprar unos $100 mensuales de sus resultas petroleras 6.30 Bs?

Porque no van 5mm de pobres, compra unos litros de gasolina regalada, y cuando esta acaba, lo cambian por litros de leche? http://t.co/bYMUHoJyCG


7 de noviembre de 2013

La lotería de las resultas petroleras

Estoy cien por ciento seguro que de repartirse las resultas petroleras entre los ciudadanos, y así acabar con una fascistoide concentración de poder, nuestro país, en lugar de ser un vulgar negocio de otros, llegaría al fin a poder ser nación.
Lamentablemente, la posibilidad para cada ciudadano de poder llegar a tener, por ejemplo, un ingreso de 150 a 250 dólares mensuales, no tiene ni remotamente la fuerza motivadora que para la clase política tiene la posibilidad de hacerse el administrador de todas tales resultas, y de así alzarse, con intención o sin intención, legal o ilegalmente, en dinero o en favores, para uno mismo o para sus afiliados, con un millón de dólares... o mucho más.
Igual me recuerdo haber leído que en la China existía la costumbre de, en lugar de las familias repartir el dinero entre muchos, buscar repartir los ahorros de tal manera de asegurar que, así fuesen solo algunos pocos de ellos, estos tuviesen los suficientes recursos como para emprender una importante actividad mercantil.
Y por lo que se me ocurre... que quizás lo que deberíamos hacer, es efectuar un sorteo de las resultas petroleras entre todos los venezolanos, con premios de 1 millón de dólares a cada uno de los favorecidos.
Si le ofrecemos al pueblo la posibilidad de ganarse, en una lotería no trampeada, un millón de dólares, puede que esté más dispuesto a pelear de verdad por su cuota parte de las resultas petroleras.
¿Y cuántos premios ganadores de un millón puede haber? Pues eso depende de cuán bien Pdvsa, con el apoyo de la OPEP, hagan su trabajo.
Y, amigos, no les miento cuando les aseguro que sería hasta capaz de, en nombre propio y en nombre de todos mis herederos, renunciar a que se nos entregue tickets a nuestra familia de esa lotería. Lo digo en el pleno convencimiento de que aún así, mis nietos y bisnietos (y mis hijas y yo) estaríamos mejor viviendo en un país con sus resultas petroleras más desconcentradas, que viviendo en un país de corruptos reyezuelos, cortesanos y eunucos, apoyados por un iliterato y muy necesitado pueblo.
¿Y el Estado?... que se cobre un 15 por ciento de impuestos a las ganancias de esta lotería nacional.
¡Pero, Kurowski! ¿Usted no sabe que la gente normalmente administra mal lo que se ganan en loterías? Sí, lo sé, pero algunos lo harán bien, y de seguro mucho mejor que lo que han hecho esos que, en loterías bastante trampeadas, se han ganado el acceso al poder, desde que en julio 1914, reventó Zumaque I.
Amigos, el petróleo no se produce, se extrae y no es renovable. Hagamos una honesta auditoría sobre cuánto capital del que nos entregó la providencia hemos sacado de las entrañas del país durante 100 años, para llevar a Venezuela adonde ha llegado, básicamente a un llegadero. Es que nos debería dar vergüenza no rectificar.

31 de octubre de 2013

Escapémonos de nuestro manicomio

Sin duda que somos más cuerdos que los locos que nos cuidan... puesto que eso de insultar al pueblo diciéndole que su suprema felicidad se encuentra en manos del Estado, no es otra cosa que algo de locos de amarrar.
Lo único que nos puede permitir escapar de nuestro gran manicomio nacional, sin que al ratito nos recapturen, es distribuir las resultas petroleras directamente a los ciudadanos. El seguir concentrando tanto poder gratificador, en tan pocas manos, solo permite cambios de guardia dentro del manicomio... y ya sabemos bien cómo un exceso de poder desquicia a nuestros guardias.
En la revista Foreign Affairs de septiembre/octubre 2013, aparece un artículo escrito por Larry Diamond y Jack Mosbacher titulado "Petróleo para la gente". En ese artículo, para que algunos países africanos en los cuales recientemente se ha descubierto petróleo puedan salvarse de la maldición petrolera, se sugiere lo que por años he venido predicando aquí en El Universal.
Dice que cuando "ingresos no ganados", como las resultas petroleras, sustituye a los impuestos como la principal fuente de ingresos del Gobierno, el contrato social entre la población y su gobierno, se desvanece.
Dice que cuando las resultas petroleras son controladas por el Gobierno se atenta contra el emerger de una clase media empresarial, y se infla el poder del Estado con respecto al de la sociedad civil.
Dice que el argumento de que los pobres no entienden tan bien como los burócratas cuáles son sus mayores necesidades, es solo un interesado mito paternalístico.
Dice que estudios han determinado que los países africanos ricos en recursos naturales se han convertido, marcadamente, en países mucho más corruptos que sus vecinos pobres en recursos naturales.
Dice que la peor equivocación que los nuevos productores africanos podrían cometer, la que algunos de ellos ya están cometiendo, es asumir que sus países son diferentes; y que con un buen liderazgo, un mejor gobierno, o unas mejoras incrementales en sus sistemas legales, puedan librarse de la maldición petrolera.
Dice que la única esperanza que tienen, es la de distribuir una considerable porción de las resultas petroleras, como ingresos gravables, a todos los ciudadanos por igual.
Dice que debido a recientes avances en tecnología de identificación, tales como las que usan huellas digitales y reconocimiento de retinas, hoy es técnicamente factible una eficiente y segura distribución de las resultas petroleras.
Dice que algunos de los líderes democráticamente electos podrían decidir convertirse en héroes públicos, nacionales e internacionales, renunciando a ejercer el poderío de las resultas petroleras, instaurando la distribución directa de estas a los ciudadanos.
Dice que es posible que algunos de los países africanos logren derrumbar los obstáculos existentes e implementen la distribución directa a los ciudadanos de las resultas petroleras.
Todos nuestros líderes políticos han sido testigos vivientes del despilfarro de las bonanzas petroleras en Venezuela. El seguir prometiendo un "el conmigo eso no pasará" solo puede ser el resultado de un ego enfermo desbordado, o de una asquerosa mentira.
Los líderes en la Venezuela actual, tienen la responsabilidad de asegurar que el día de mañana, los venezolanos todos, estemos en tan buenas o mejores condiciones, que los afrodescendientes de los países africanos que hayan decidido librarse del yugo petrolero, por la vía de confiar más en ciudadanos que en gobiernos.

24 de octubre de 2013

Gestando gobiernos respetuosos

Un gobierno con una chequera repleta con abundantes resultas petroleras, no será jamás un gobierno suficientemente respetuoso del ciudadano, siempre se inclinará a ser un gobierno abusador.
La semana pasada, en "Gestando patria", presenté una propuesta de traspasarle a los ciudadanos las resultas petroleras, para que sean ellos los sembradores. El primer año se comenzaría con un 10%, aumentándolo anualmente en ese mismo porcentaje, hasta llegar al 100%.
Aun cuando el apoyo a la idea fue entusiasta, "¡Pidamos referendo ya!", en mi bandeja electrónica entraron algunas angustias del tipo "¿Y entonces qué pagará mis sueldos como funcionario público? ¿Y los gastos del Estado?". Hoy viene la contrapartida que busca responder esas preguntas.
De la cuota parte de las resultas petroleras que le corresponde a cada ciudadano, propongo que se imponga un impuesto, el primer año del 1.5% y que luego anualmente se incremente en ese mismo porcentaje, hasta llegar al 15%. Ese sólo hecho de que el Estado reciba, de cada uno de los ciudadanos, hasta del más pobre de ellos, un pago de impuestos, ayudará, Dios quiera, a estimular el respeto que debe mostrarles los gobernantes a todos los ciudadanos.
Y tales ingresos del Estado serán distribuidos de acuerdo al situado constitucional.
¿Serán suficientes tales ingresos? ¡Pues tendrán que serlo! Los gobiernos tendrán 10 años para acomodarse a la nueva realidad de que el sembrador no son ellos sino los ciudadanos. De requerir el Estado de otros ingresos, que propongan otros impuestos, por cuanto a nuestras resultas petroleras, el referido 15% será para siempre el máximo... aún en casos de guerra... por si acaso. 
Aprovecho para aclarar que con "resultas petroleras" me refiero a todos esos ingresos líquidos y disponibles de vender, al mejor precio posible el petróleo extraído, después de haber efectuado los apartados necesarios para mantener o incrementar la capacidad de extracción y de refinación básica. 
¿Y quién decide el monto de la disponibilidad? Una "Junta petrolera ciudadana", que propongo tenga cinco miembros, elegidos por los ciudadanos, de una lista de candidatos presentados por las universidades autónomas, la asamblea y los gobernadores.
Y para que los gobiernos no nos jueguen quiquirigüique y se cobren por otras vías del petróleo extraído, o sea de la liquidación para siempre de ese recurso natural no renovable que nos cedió la Providencia, se eliminará y quedarán prohibidos, absolutamente todos los impuestos que graven la actividad de extracción y refinación básica del petróleo.
¿Necesitaremos de una Constituyente para esto? ¡Seguro! ¡Bien se lo merece! Estamos hablando de la declaración de independencia del ciudadano del poder omnipotente del Estado; y lo cual es justamente para lo que se redacta constituciones.
Cuando me referí a entregarle las resultas a los venezolanos hijos de padres venezolanos por nacimiento se me sugirió: "Deberías haber incluido o de padres nacidos en Venezuela y/o de padre o madre nacionalizado y casado con venezolana(o)". Tiene razón, puede que así termine, pero le contesté: "No me quise incluir. Estaría más que feliz con que mi padre, ya fallecido, que Dios lo tenga en su Santa Gloria, sepa que en 1946, no se equivocó al elegir a Venezuela, país que tanto amó, para sus hijos y su descendencia". Y estoy seguro que ese sentimiento lo comparten la gran mayoría de descendientes de inmigrantes.
¡Gestemos patria! ¡Gestemos gobiernos respetuosos!

17 de octubre de 2013

Gestando patria

¿Puede haber patria sin compatriotas que se respeten y confíen entre sí? ¡No! En otras palabras, es posible que en toda nuestra historia, Venezuela jamás haya estado tan alejada de ser la patria de alguien como lo está hoy.
"Quítense ustedes aspirantes a caciques de turno, y pongámonos todos a sembrar, cada quien, su cuota de resultas petroleras"... Esa es la única manera de gestar una nación y una patria, en un país con las características de Venezuela con sus valiosos recursos naturales.
¿Cómo lograrlo? Por supuesto tiene que ser de una manera que se sienta realizable, dentro de un plazo que motive la acción. Esa continuamente repetida mantra del "primero necesitamos de tres generaciones de educación", no solo suena demasiado a maestros solicitando enchufes, sino además paraliza. Todos sabemos, intuitivamente, que para sembrar bien las resultas petroleras, no hay otra manera que la de aprender haciendo.
Y les apuesto, 100 a 1, que los ciudadanos venezolanos aprenderían muchísimo más rápido darle un buen uso a sus propias resultas petroleras, que los caciques a las resultas petroleras de todos los venezolanos. ¡Páguenme! Ya tenemos suficientes evidencias de que gané tal apuesta. Basta con la gasolina regalada, y los dólares dizque regalados.
Hoy les ofrezco una plataforma para gestar nuestra patria... con la esperanza de que algunos jóvenes la hagan suya y la mejoren.
El 31 de julio de 2014, a los 100 años de iniciarse la extracción comercial en Venezuela con el pozo Zumaque I, decretaremos lo que increíblemente no se ha decretado antes, en este país tan vergonzosamente malagradecido de los recursos que la providencia depositó en sus entrañas... El Día del Petróleo.

Y ese mismo día anunciamos que, en el lapso de un año, estaremos técnicamente en capacidad de operar un sistema mediante el cual podamos depositarle, el primer minuto de cada mes, a cada ciudadano venezolano, hijo de padres venezolanos por nacimiento, su cuota parte de sus resultas petroleras.
Y el 31 de julio de 2015, comenzaremos activamente a gestar patria y nación, depositando el 10 por ciento de las resultas en las cuentas de los sembradores, incrementando ese porcentaje en un 10 por ciento cada año, hasta llegar a repartir el 100 por ciento, el 31 de julio de 2025.
Y el 31 de julio de 2025, celebraríamos entonces solemnes Misas de Acción de Gracias, por haberse liberado el país de la principal fuente de corrupción material y espiritual, la excesiva concentración de recursos y poderes no sudados en el Estado y sus caciques.
Ese día habremos logrado que una patria y una nación, sustituyan lo que actualmente solo es un negocio de otros... de esos quienes solo se sirven del servicio público, o de esos quienes se sirven de manera privada del petróleo.
Esas resultas petroleras repartidas de tal manera, aceitarán los motores económicos del país, en lugar de, como hoy, enchumbarlos.
¡No más (su)misiones! ¡Gestemos patria! El petróleo, ni de un Estado ni de algunos pocos... de todos. 
PS. No soy hijo de padres venezolanos por nacimiento... ¡pero mis hijas sí!

10 de octubre de 2013

Patria abortada

En un país donde el 97% de unos fabulosos ingresos de exportación va directamente a las arcas del Estado, no puede nacer la patria de nadie, sino solo el buen negocio de algunos.
En 1943 se promulgó la Ley de Hidrocarburos que planteaba el concepto de una división de 50/50 de los beneficios entre el Gobierno y la Industria, y el 1 de enero de 1976 se nacionalizó, perdón, quise decir se estatizó, el petróleo.
¿Qué hubiese pasado en nuestro país si en cualquiera de esas fechas se hubiese decidido entregarle, a los venezolanos, en dólares, su cuota parte de las resultas petroleras?
Es difícil decir, pero de algunas cosas estoy seguro. La patria hubiese nacido, tendríamos muchos mejores ciudadanos, una economía más fuerte y muchísima más democracia.
¿Cuándo tendrá Venezuela una elite, o dirigentes políticos, que les interese más tener una patria que el tener un negocio?
¿Y de quién es la responsabilidad de hacer lo necesario, para que a una elite, o a dirigentes políticos, les interese más tener una patria que el tener un negocio? ¿Acaso no es nuestra?
¿Qué verdaderos socialistas podrían estar en contra de que a cada ciudadano se le entregue su cuota parte de las resultas petroleras del país?
¿Qué verdaderos creyentes en el mercado podrían estar en contra de que a cada ciudadano se le entregue su cuota parte de las resultas petroleras del país?
Y aún así, tal posibilidad ni siquiera la menciona y mucho menos la discute ninguno de los dos bandos. Lo cual me lleva a concluir que tanto nuestros socialistas como nuestros neoliberales, son todos de pacotilla... y miembros de la tribu quítate-tu-pa'-enchufarme-yo.
Por ejemplo a Chávez jamás se le pasó por la cabeza confiar en el ciudadano y entregarle sus resultas petroleras. Siempre era él, como el Superdotado, quien se las tenía que sembrar. Lo que les entregó fue un poco de Misiones Consuelitos y muchísima gasolina regalada.
Y si quieren sacar a relucir el intento de la tarjeta "La Negra", para lograr una distribución marginal de resultas, ese tenía poco fundamento ideológico y bastante del electoral.
¿Qué opinan? ¿Resultaría más fácil convencer a los socialistas de pacotilla a ser socialistas de verdad, y entregarle a los ciudadanos sus resultas petroleras, que convencer a los neoliberales de pacotilla a ser neoliberales de verdad, haciendo lo mismo?
La mala leche del venezolano es la de creer en la buena leche de poder conseguirse unos políticos maravillosos que, con justicia y sabiduría, nos multipliquen las resultas petroleras. Olvídense, esa modificación genética del político no es posible.
A todo aspirante a Cacique, o a Pran, preguntémosle: ¿por qué cree usted al venezolano tan inservible, y usted ser tan superior, como para considerar que pueda administrar las millones de cuota partes de resultas petroleras todas juntas, mejor que cada ciudadano la suya? ¿Por idiota, por engreído, o por ser solo otro aprochavezador?
PS. El Washington Post reportó, hasta con foto en colores del arte de Cruz Diez en Maiquetía, sobre el "turismo de divisas", o el "raspao de cupos Cadivi". Ahí citan a Juan Carlos Dugarte, prometiendo nuevos controles de parte del Saime, por cuanto "los dólares deben ser usados para alimentar la economía local y no para especular". Hágame el favor señor Dugarte, responda: ¿qué alimenta más la economía local, el gasto subsidiado del turista venezolano en el exterior, o la especulación local? Así es, lo más irregular con los cupos de Cadivi, son los cupos de Cadivi.

3 de octubre de 2013

No maduró

No sé cómo se desempeñaría Nicolás Maduro manejando un autobús sin frenos por la bajada de Tazón. De repente podría salvar unos angustiados pasajeros. Pero, para la tarea de manejar una Venezuela en caída libre, no está calificado. Eso de chillar y echarle la culpa por todo a una derecha que brilla por su ausencia, es expresión de inmadurez.
Si bien la mitad de los venezolanos llevan años preocupados y disgustados con el rumbo del país, hace poco la otra mitad por lo menos se levantaba algo confiada. Hoy la desesperación y la falta de confianza se regó por completo, y hasta parecería que algunos de la máxima dirigencia oficialista encuentran un morboso placer en que así sea.
En la semana fui a la presentación de "Cuentos desde la frontera del desarrollo", editado por el Banco Mundial. El libro versa sobre como China y otros países han logrado, con manufactura ligera, crear fuentes de trabajo y prosperidad.
Lo que el libro dice de China no incluye todo lo que habría que decir de la China, y mucho menos aún, como así también lo admiten los autores, resulta todo lo descrito aplicable a otros países.
Lo que sí me llamó la atención es cuando indica que "China, aún cuando es gobernada por un partido comunista, consistentemente sale catalogada entre los países con más alta puntuación en confianza generalizada". Y eso se dice que contrasta con la gran desconfianza que por ejemplo existía en los países comunistas de la vieja Unión Soviética; la cual atentaba contra todas las iniciativas empresariales privadas.
En China, a finales de los 70, cuando se iniciaron las reformas, igual existían muchas sospechas, dudas y desprecios entre el sector público y el privado. Hoy, y aún cuando las fronteras entre los dos sectores siguen bastante confusas, ambos sectores cooperan y reman en el mismo sentido. Según el libro eso se debe a que los incentivos de la burocracia y dirigencia comunista, se encuentran alineados con los deseos del sector privado de obtener ganancias.
¿Cómo se logró aquello? 1: Las carreras, los sueldos y el futuro de las autoridades locales todo dependen del éxito de la economía local. En China no hay ingresos petroleros que tapen errores. 2: Una reforma fiscal en 1994, y un sistema para evaluar el rendimiento político basado en el crecimiento del PIB, les dio a las autoridades locales inmensos incentivos para promover las industrias locales.
Contraste aquello con una Venezuela en donde el actual avance político con frecuencia pareciera ser más bien una función del destruir el PIB. ¿Adónde hubiese llegado en la China la actual dirigencia oficialista sobre la base del aumento del PIB no petrolero? ¡Ni a chofer de autobús! Más bien estarían presos, por sabotear los frenos del autobús.
¿Cómo traducir el éxito de la China a la Venezuela actual? Sencillo. Transfiriéndole las resultas petroleras directamente a los ciudadanos. Eso enviaría dos mensajes:
Ciudadanos: El primer minuto de cada mes reciben su cuota parte del petróleo, así que ahora defiéndanse por su propia cuenta... ya que no hay más de ese mango bajito.
Autoridades: Dependen ustedes de lo que los ciudadanos puedan y estén dispuestos a pagarles en impuestos, así que... ¡a fajarse cooperando!
PS. Al mencionar una "derecha que brilla por su ausencia", me refiero antes que nada al hecho de que en un país, donde más del 97 por ciento de las exportaciones son controladas por un cacique de turno y sus secuaces, poco importa si su cacique o secuaces sean de derecha o de izquierda.

26 de septiembre de 2013

Maduro ¡Déjese de cavar en la fosa!

"Si te encuentras en un hoyo, deja de cavar", era el muy práctico consejo que daba Will Rogers.
Lamentablemente, de ése quien sostiene que es su turno de sentirse capacitado para manejar con éxito y pulcritud, a nombre de todos los venezolanos, las resultas provenientes de la liquidación de nuestros activos petroleros, extrayéndolos o hipotecándolos, recibimos en la semana desde China, vía una red social, dos mensajes:
"Tenemos excelentes noticias para el país. Acordamos un crédito de 5 mil millones de dólares para el desarrollo." "Con este crédito financiaremos: viviendas, agricultura, transporte, industria, vialidad, electricidad, minería, salud, ciencia y tecnología".
Y como podrán observar, ese Maduro sólo sigue cavándonos más y más profundo en la fosa. Solo otro golpe a la tarjeta de crédito con monstruosos intereses y comisiones, en letras chiquitas, todo sólo para no tener que rectificar nada.
Qué lástima que no aprovechó su viaje a China para estudiar como el pranato oficial de allá, a Bo Xilai, uno de sus grandes camaradas, le dio cárcel de por vida, y le confiscaron todos sus activos, por abusar el poder, y por haber aceptado unas mordidas por unos tres milloncitos de dólares. De aplicarse tales penas en Venezuela, de seguro que liberaríamos, a cero costo de interés, fuentes financieras inmensamente mayores que el neto de esos piches 5 mil millones de dólares.
¿De cuántos Bo Xilais sufrimos en Venezuela? ¿Unos 300? Imagínense si ese código hubiese sido aplicado en Venezuela durante la última década. De repente a los quítate-tu-pa-enchufarme-yo, se les hubiese aguado algo las ganas de asumir "la gran responsabilidad" y estarían más abiertos a contemplar la entrega a los ciudadanos de sus resultas petroleras.
Además, como un sub-producto de mayores castigos, podría surgir una mayor demanda por albergues carcelarios dignos para exenchufados, y así, de repente, el país podría quizás llegar a contar con una cadena carcelaria de por lo menos dos estrellas, con menos violaciones a los derechos humanos.
E igualmente leímos que con el petróleo ya no les basta. "El Banco de Desarrollo chino también financiará, con 700 millones de dólares, la explotación conjunta con la empresa Citic, del yacimiento de oro Las Cristinas, unas de las reservas más grandes del mundo". Lo que nos hizo recordar cuando el Banco Central publicó: "Con la llegada, este lunes 30 de enero 2012, del último cargamento de oro monetario... se completa así un histórico proceso de repatriación, a través del cual se afianzan las bases de soberanía, independencia y emancipación que sirven de resguardo de los principales activos del pueblo venezolano".
Está clarísimo leyendo, en Aporrea.com, a quienes tienen o han tenido un puesto de importancia en está mazamorra llamada gobierno, o simplemente se han simpatizado con él sin haberse lucrado anormalmente y haberse diseñado un "Plan B", por cada día que pasa, aún buscando reprimir su furia, más sospechan que muchos camaradas andan abandonando el barco que naufraga, dejándolos ahí solitos, como unos insignes pagalíos expuestos a otra furia reprimida.
Repito, amigos, el día que los divididos nos solidarizamos entre nosotros, y no con el que menos nos disgusta entre quienes nos dividen, ese día Venezuela, y nosotros, tenemos chance.
Enchufados de turno y aspirantes a eso, entréguenos nuestras resultas petroleras. Voy 100% al ciudadano venezolano... ¿Y usted? ¡Arriba los presos! ¡Abajo los pranes!